El Gobierno de Francia presentó su proyecto de presupuesto para 2027, el cual contempla un plan de ajuste de 43.000 millones de euros. La iniciativa combina reducciones en el gasto público con medidas destinadas a generar mayores ingresos tributarios.

El plan económico de la administración del primer ministro Sébastien Lecornu busca encauzar los desequilibrios fiscales en un contexto en el que se proyecta un déficit del 5,4% del producto interno bruto (PIB) para 2026.

Asimismo, las previsiones oficiales estiman que la deuda pública francesa podría situarse en el 121,7% del PIB hacia 2027, un registro que se ubica significativamente por encima de las normas y topes fiscales vigentes en la Unión Europea.