Las autoridades de seguridad del Reino Unido iniciaron una investigación sobre lo que se presume fue un ataque fallido contra una base de la Real Fuerza Aérea británica (RAF) situada en las proximidades de Fairford, en el condado de Gloucestershire.
El enclave militar es utilizado por la Fuerza Aérea de Estados Unidos para el reabastecimiento de combustible de aeronaves asignadas a operativos contra Irán. La base había sido definida previamente por la Guardia Revolucionaria iraní como un objetivo legítimo militar.
Frente al hecho bajo investigación, la embajada de Irán en Londres desestimó las acusaciones y condenó lo que calificó de especulaciones maliciosas respecto a la responsabilidad de Teherán en el incidente, mientras se aguardan precisiones oficiales sobre el desarrollo de las pesquisas británicas.


