El comercio ilegal de sustancias continúa expandiendo sus canales de difusión en las plataformas digitales. De acuerdo con investigaciones sobre el funcionamiento de estos mercados en redes sociales, perfiles en TikTok ofrecen estupefacientes y métodos para elaborar drogas sintéticas.
Para sortear controles y promocionar sus actividades, los operadores de estas cuentas recurren al uso de combinaciones de emojis, hashtags y nombres de usuario específicos, con los que publicitan los productos de manera abierta en la plataforma.
El fenómeno expone los desafíos en materia de moderación de contenidos y detección algorítmica en plataformas de video masivas, donde redes ilícitas buscan captar usuarios a través de mecanismos encubiertos de comunicación.
